1. Introducción a la importancia de las habilidades de liderazgo en el entorno actual
que está en continua evolución. A raíz de las actuales transformaciones, el perfil del líder empresarial también está experimentando cambios significativos respecto al pasado. El desarrollo de ciertas habilidades personales y emocionales que son básicas, con ciertas barreras, para ser un líder competente cobra especial importancia en este entorno tan cambiante y global. Pero, ¿cuáles son en concreto esas habilidades de liderazgo?
El hecho de que surjan nuevas necesidades en la empresa en cuanto al punto de mira de las necesidades en el mundo directivo ha fomentado la evolución de herramientas como el coaching ejecutivo. El coaching es una herramienta de desarrollo que ayuda a gestionar el cambio en la organización y que contribuye, además, a que las personas sean capaces de liderar su vida y de ayudar a otros con habilidad e inteligencia emocional. En el coaching, el entorno es esencial, ya sea este económico, cultural, evolutivo, etc. Y, en un entorno en el que la incertidumbre, la ambigüedad y la complejidad son características esenciales, en un escenario de cambio constante, como el actual, se requieren líderes con habilidades particulares para llevar a cabo con éxito su misión. El coaching, además, actúa como una vía de aprendizaje para los directivos, desempeñando un papel clave en el proceso de aprendizaje directivo. Por lo tanto, facilita al líder la consecución de competencias personales y emocionales presentes en las nuevas circunstancias.
2. Habilidades de comunicación efectiva para líderes del futuro
Por él, en 2025, las habilidades más demandadas serán las de comunicación, ya que la mayoría del trabajo se llevará a cabo en forma de equipos multidisciplinarios de corta duración, la mayoría de los cuales incluso se realizarán telemáticamente. Por lo que serán muy necesarios los expertos en la comunicación no verbal, especialistas en comunicación entre culturas, los especialistas andragógicos, psicólogos o científicos del trabajo con conocimientos para formar y evaluar las capacidades comunicativas de los equipos.
El conocimiento concreto de los diversos estilos de liderazgo: transformacional y transaccional, así como del líder situacional que adapta su estilo a la madurez de los seguidores y la situación. Una estrategia adecuada de comunicación interna acorde a las circunstancias de cada equipo de trabajo y los fines perseguidos. La destreza en conocer y utilizar el lenguaje corporal, la voz y el diálogo como herramientas de expresión personal y/o comunicación interpersonal. Dadas las numerosas exigencias a nivel de comunicación oral, escrita y no verbal, se entenderá la importancia de la adecuada utilización de la información que proceda del entorno, sumada a la importancia de la toma de decisiones. El liderazgo del futuro impulsará la creación de entornos ricos en comunicación, que favorezcan la comunión eficaz entre las personas, teniendo en cuenta que la inhibición de la comunicación tiene consecuencias negativas sobre la calidad de las relaciones, tirando piedras en el edificio de la mutua confianza. El buen líder es el primer modelo en el acto comunicativo. Con su ejemplo, modela a sus empleados y colegas en cuanto a qué cosas se pueden decir libremente, cómo decirlas, cuándo hacerlo y de qué modo mostrar una actitud no verbal coherente o disconforme con las manifestaciones verbales.
3. Inteligencia emocional y su relevancia en el liderazgo moderno
Volviendo, como no podía ser de otra manera, con el traído y llevado concepto de la inteligencia emocional. La capacidad para reconocer tanto las emociones como los sentimientos en uno mismo, como en los demás, es esencial para influir positivamente sobre los demás, siendo incluso más importante que el llamado cociente intelectual. Los líderes que poseen una elevada inteligencia emocional tienen la capacidad de detectar y resolver conflictos, tienen una clara ventaja en la toma de decisiones y una mejor capacidad para aprender a lo largo del tiempo y adaptarse a los cambios del entorno. En el año 2025 se estima que el 75% de la fuerza laboral esté constituida por la generación millennial y muchos de ellos habrán llegado a los puestos directivos. Los finalistas finalizan los 3M x 3 del top 3 de las habilidades que tiene que dominar un líder moderno en el año 2025.
Estos aspectos llevan una estrecha relación con la flexibilidad cognitiva. Esta destreza es el reflejo de la capacidad para generar diferentes soluciones que den respuestas eficaces a distintas situaciones, a pesar de que encontrarse en contextos puede variar. Tener una mente abierta y estar dispuesto a aprender son básicos para entender a los demás, detectar nuevas oportunidades de negocio y desaprender lógicas que nos han sido eficaces en el pasado, pero que controlan el futuro. Son nuestras emociones las que gobiernan nuestras creencias y comportamientos, por eso es tan relevante que los líderes sean capaces de detectar y saber gestionar sus emociones, pero sobre todo, reconocer y manejar las emociones de los miembros de su equipo.
4. Pensamiento crítico y toma de decisiones estratégicas
Debido a que el mundo enfrenta hoy desafíos en diversos ámbitos, ya sea ecológico, político, tecnológico o social, los líderes, además de estar actualizados en información que permita realizar un análisis razonado, deben recurrir a una oportuna e inteligente toma de decisiones, pensando en el largo plazo, en la sostenibilidad del negocio o de un proyecto social, así como en el bienestar de sus stakeholders. El pensamiento crítico y la toma de decisiones estratégicas deben liderar la lista de habilidades de liderazgo. No es casualidad, ya que ambas habilidades, enlazadas, corresponden a la capacidad de identificar y resolver problemas de manera lógica y ordenada, estableciendo comparaciones viables, así como asumiendo riesgos calculados y esperados.
Si bien la demanda de ambas competencias no es novedad para el mundo global, suponen un reto para todos en razón de diversos factores, tales como la persistencia de altos grados de incertidumbre, la complejidad del ambiente, los hábitos mentales o la dificultad para identificar los problemas complejos. Por otro lado, la industria 4.0 está marcando una nueva revolución industrial a raíz de la convergencia y sinergia entre diversas disciplinas científicas. Esto implica que los líderes globales y sus organizaciones se ven obligados a tomar decisiones centradas en el cliente, considerando las fortalezas y oportunidades internas y afrontando los factores del entorno a través de estrategias defensivas y ofensivas claramente diferenciadas. La estrategia tradicional dejó de ser una fortaleza. Precisamente porque llevó al predominio del cortoplacismo corporativo que, a su vez, orilló a la desvinculación estratégica de mercados y clientes y abandonó la verdadera misión originaria.
5. Habilidades de adaptabilidad y gestión del cambio
Ser capaz de adaptarse al cambio constante, transmitirlo al equipo y gestionarlo serán factores determinantes para el líder del futuro. La gestión del cambio se ha convertido en una de las habilidades del líder del futuro. Cada vez más se habla de transformación, revolución y cambio en las organizaciones, y las personas somos cada vez más reticentes al mismo. La adaptabilidad se consolida como una de las habilidades clave entre los candidatos a las ofertas, y el 91% de los entrevistados cree que el liderazgo desde la adaptabilidad es cada vez más necesario en el sector socioeconómico. Ante la necesidad de conocer más sobre estas habilidades y liderazgo, un experto compartió sus conocimientos en un evento.
Los líderes más eficaces serán aquellos que tengan la habilidad de adaptarse al cambio, que consigan influir en el grupo para que lo haga también. La palabra cambio ya no produce miedo, sino que se asume como parte de la realidad de los negocios. Saber gestionar el cambio de forma efectiva resulta clave para liderar con éxito, porque en la alta dirección los cambios son constantes y es fundamental impactar al equipo para que lo asuma y se ponga en marcha. La importancia de esta habilidad reside en que el cambio es un factor cada vez más constante en la evolución de las organizaciones. Las oportunidades de compra de una empresa, la reestructuración interna, los cambios en la dirección o en los procesos, la aparición de disruptores del mercado, entre otros factores, determinan que el líder tenga que asumir y gestionar de forma rápida y efectiva cualquier tipo de cambio. Por ello, el reto reside en encontrar formas efectivas para que los subordinados se adhieran al cambio propuesto por el líder.
6. Liderazgo inclusivo y diversidad en equipos de trabajo
Las tecnologías tienen un impacto cada vez mayor en nuestra manera de trabajar o en la relación que mantenemos con nuestros equipos o colaboradores, lo que se traduce en la necesidad de que aquellos líderes que gestionen los equipos operen a este nivel de forma natural y demostrada por expertos en la dirección de personas, además de facilitar de manera inclusiva la coordinación y funcionamiento del grupo, así como favorecer la motivación y compromiso con el proyecto, caminando hacia su autorregulación en la ejecución de tareas. A su vez, esto implica la inclusión de diferentes colaboradores y la valoración individual de la aportación al equipo, fomentando el respeto por la diversidad de talentos y del valor aportado por colaboradores en el propósito común en un entorno laboral cada vez más diverso. En definitiva, la inclusión se sitúa en los comportamientos de apertura a las diferencias con el fin de generar un mejor rendimiento a partir de las posibles ideas complementarias o alternativas al punto de vista establecido; y además, son esas diferencias las que son objeto de esa valoración, incluso de reconocimiento en el trabajo en el ámbito de la gestión de personas, lo que es trasladable a las ocupaciones laborales. Lo útil se percibe como un valor y un motivo por el que fomentar la integración del individuo.
La diversidad laboral se presenta con las diferentes personas y colectivos que conforman una organización, los departamentos y los equipos de trabajo; y si el liderazgo inclusivo orienta las acciones, la diversidad será sinónimo de innovación estratégica y crecimiento de la compañía. En entornos de diversidad de ideas se favorece la identificación de oportunidades de negocio, ya que un equipo compuesto por diferentes perfiles tendrá más visiones que permitan ver opciones distintas de actuación y mayor solidez o fiabilidad en el análisis de cada una de ellas; lo que favorecerá la generación de sinergias y redundará en el mejor desarrollo de estrategias que fomentarán el crecimiento y desarrollo de la empresa al contar con un mayor reconocimiento y atracción del cliente potencial o público objetivo con el que se persigue mantener y reforzar la pertenencia o relaciones precisas.
7. Habilidades tecnológicas y transformación digital en el liderazgo
En 2021, el mundo atraviesa una transformación acelerada, que trajo consigo un nuevo contexto laboral y la necesidad de ciertas habilidades para afrontar los desafíos que se presentan. Surge entonces la importancia de actuar como un líder más tecnológico ante la transformación digital que impacta a todas las organizaciones, aplicando la dinámica digital en los servicios y productos, adaptándonos a la nueva realidad, a lo digital y a los cambios a corto plazo para satisfacer a nuestros clientes. Las nuevas tecnologías de IA y Big Data, como la inteligencia artificial aplicada, nuevas aplicaciones o gamificación e Internet de las cosas, nos llevan a ofrecer experiencias más cercanas y valiosas, por lo que el liderazgo tecnológico cobra con ello una importancia relevante.
La irrupción de la tecnología se hace necesaria en estos nuevos perfiles para la captura y digitalización de información. En 2025, las tecnologías tendrán a su alcance 44 zettabytes. Por otro lado, la inteligencia artificial en soluciones móviles y de negocios está atravesando un período de gran eficiencia; los smartphones asumen una nueva dimensión en la colaboración, la gestión de aplicaciones y en la interfaz de usuario, y las interacciones avanzan hacia una inteligencia y control, un análisis y proactividad en movilidad muy sofisticados. Casi el 30% de los datos de Enterprise permiten mejorar o reforzar tareas analíticas y cognitivas complejas de profesionales y perfiles técnicos para que puedan llevar a cabo procesos más avanzados, innovadores y valiosos. Estos líderes tecnológicos nos ofrecen en ese ámbito cómo gestionar, analizar datos, buscar habilidades de relacionar acciones, creo oportunas sobre las ventajas principales de las interacciones artificiales.
8. Desarrollo de habilidades de coaching y mentoría para líderes del futuro
Ante la alta tasa de abandono de empleados de sus puestos de trabajo, el coach que resulte sea el método efectivo de retención de talento por parte de las empresas. Se está buscando una forma de encontrar, captar y retener el talento, donde el coach traslada al coachee las cosas que ha aprendido al final de la sesión para que lo ponga en práctica en su día a día. En definitiva, se va a un modelo más de acompañamiento y de gestión de la persona para que el talento fluya y esté de una manera comprometida. Las empresas evolucionaron y creen que una figura de un mentor es una persona que tiene un buen entendimiento del proceso y es el que guía y enseña el estilo de la empresa. Se centra más en aspectos profesionales. Es importante la construcción de relaciones de mentoría para permitir el aprendizaje intraorganizacional. El uso de la mentoría en las empresas es muy elevado y es apreciado por los trabajadores, satisfechos por lo general con su función. Se piensa también en potenciar programas de mentoring reverso, donde los científicos junior creen que así aprenden del senior, pero el senior también aprende mucho del junior. El valor del senior es la organización y el valor del junior está más relacionado con la técnica.