Cómo Superar el Miedo a Tomar Decisiones Difíciles Como Líder

1. Introducción al Miedo a Tomar Decisiones Difíciles

Aunque algunas veces el líder toma decisiones difíciles, en las que dicha decisión tiene un alto grado de incertidumbre, el líder corre el riesgo de que dicha decisión sea un fracaso y repercuta negativamente. La toma de decisiones de todo líder vincula al miedo. El líder tiene miedo de tomar decisiones difíciles o complicadas porque no se quiere arriesgar a fracasar o perjudicar de alguna manera, además de su prestigio personal y profesional. Por tanto, el líder en muchas ocasiones asume estos riesgos, ya que en ellas concurren factores objetivos necesarios para la supervivencia de la organización, grupo, colectividad, etc. Por tanto, estas decisiones movilizan la energía necesaria para realizar un grupo que lo siga cumpliendo con los fines que les ha llevado a trazar el rumbo marcado, concretando e influyendo en la acción de los demás integrantes del grupo.

La toma de decisiones conlleva un alto grado de incertidumbre, relacionado con el desconocimiento del líder sobre si los objetivos propuestos o previstos son necesarios, así como la notable movilización de medios y recursos. Así, la inversión en ciencia y tecnología es naturalmente mucho más incierta que las decisiones que se deban tomar en el ámbito puramente administrativo. Deberemos, por tanto, adecuar la incertidumbre propia de la decisión a tomar con el nivel de riesgo y asegurarnos de forma suficiente. Será decisión del líder superar el miedo a la toma de decisiones, analizar la situación adaptándola para superar los problemas, potenciando sus cualidades y minimizando sus debilidades, y marcando unos objetivos muy claros y directos.

2. Importancia de la Toma de Decisiones en el Liderazgo

Un líder a lo largo de su vida siempre tendrá que afrontar retos, por ejemplo, tomar decisiones por sí mismo por el bien. Estas son cualidades que destacan a los líderes y que son imprescindibles en un mundo tan cambiante como el que rodea actualmente el mundo empresarial, sobre todo en tiempos de crisis en constante evolución, donde no hay escasez de cambios e incertidumbre. Tomar decisiones implica asumir consecuencias, por lo que para muchas personas resulta complicado. El miedo a sufrir daños en el ámbito personal y profesional paraliza a los emprendedores y hace que su empresa se estanque. El miedo al fracaso les impide avanzar y les mantiene estancados en la zona de comodidad. La buena noticia es que el miedo al fracaso es un sentimiento que se puede superar.

Para superar el miedo a tomar decisiones, debemos desarrollar habilidades de liderazgo y tener una serie de elementos en cuenta a la hora de expresar nuestro liderazgo en la empresa. Como líderes, debemos asumir los riesgos que conlleva tomar decisiones y afrontar los posibles problemas que vayan surgiendo a medida que la aplicación de las mismas se hace efectiva. Sea cual sea el motivo que insta al líder a tomar decisiones, lo importante es conocer los aspectos que nos llevan a enfrentarnos a la toma de decisiones y conocernos a nosotros mismos, ya que, en función del líder y de la situación, la toma de decisiones varía. Ser líder conlleva tomar decisiones constantemente, por lo que si usted se ha propuesto ser un buen líder y no pierde oportunidades, esté preparado para enfrentarse a tomar decisiones.

3. Identificación de los Miedos y Barreras Personales

A continuación, paso a listar algunas de las fobias o miedos racionales típicos que suelen delimitar nuestro marco de referencia a la hora de tomar decisiones, asumiendo responsabilidades como líder. Es básico identificarlos, entender cada uno de ellos, reducir la influencia del mismo y actuar a pesar del mismo.

· Miedo a la desaprobación

· Miedo a la soledad

· Miedo a cometer un error

· Miedo a perder poder

· Miedo a la otredad

· Miedo a la autoridad y a su autocrítica

· Miedo al fracaso definitivo que te debilite

· Miedo al éxito definitivo ya que te paraliza para la acción.

· Y miedo al éxito parcial que puede ser perjudicial.

· Miedo a la culpa consiguiente.

En última instancia, se habla de la importancia que tiene la perseverancia en el logro de tareas a pesar de los posibles obstáculos y frustraciones. Sugieren también, como parte de las competencias emocionales generales, la resiliencia o capacidad para enfrentarse positivamente a la adversidad estresante y desconcertante. Seguramente, esas herramientas permiten combatir esos pequeños miedos y barreras personales que nos pueden llegar a frenar en cualquier toma de decisiones de cierta importancia.

4. Técnicas de Autoconocimiento y Autoaceptación

El primer paso consistiría en observar tus propias reacciones: ¿cómo reaccionas? ¿cómo te sientes? Ponle un nombre al miedo o la emoción que te invade. Recuerda que la no identificación de la emoción hace que no podamos gestionarla adecuadamente. Te recomendaría que practicaras la meditación para poder gestionar adecuadamente tu nivel de estrés, tanto de tipo físico como psíquico o emocional. Si le dedicamos unos minutos al día a la meditación, consigues abstraerte del contexto y tomar perspectiva. Un último consejo para todos los tipos de miedos que pudieras tener es aceptarte como persona, aceptarte con tus defectos y con tus virtudes. Tú eres tu mejor versión, no trates de ser otra persona, ni en el trabajo ni en la vida personal. Sabes hacerlo bien; es más, sabes cómo hacerlo. Porque los miedos y el estrés esconden toda tu sabiduría, generando un mensaje de que no serás capaz de afrontar la situación con éxito, y esa afirmación no es veraz. Te propongo realizar la técnica del espejo durante 30 días (mínimo 21) de forma completa, sin alejarte de tus pensamientos: que te encuentres a gusto contigo mismo, estés orgulloso, incluso enorgullecerte de tus decisiones, tanto acertadas como equivocadas. Aumentarás notablemente tu autoestima. Después de ello, habrás completado la fase de autoconocimiento y autoaceptación. Entenderás el papel que desempeñas en tus miedos o en tu estrés, adquiriendo la convicción de que podemos ser más que lo que nos limita.

5. Desarrollo de la Confianza y la Autoestima

En su libro, el psiquiatra nos comparte un tip muy útil para el desarrollo de la confianza en uno mismo. Dice que cada vez que nos encontramos en una situación nueva, hay dos respuestas emocionales que nacen casi de manera automática. La respuesta es “miedo emocional” y la respuesta es “emoción de confianza”. Dice que para superar el miedo y tomar una decisión, así sea difícil, lo que debemos hacer es acostumbrar a nuestro cerebro a rechazar la emoción de miedo y no siempre lo que haces es lo que debes hacer. En su lugar, lo que deberíamos hacer es aprender a cambiarle la etiqueta a esa emoción de miedo y comenzar a llamarle “emoción de confianza”. Afirma que el miedo es una emoción para protegerse de los peligros. Por lo tanto, lo que vamos a hacer es llamarle a esa respuesta emocional de miedo: “Confianza en lo nuevo”.

Si cada vez que llegamos a una situación nueva, percibimos esa emoción de miedo, nos decimos a nosotros mismos que no es miedo, sino que es confianza para abordar o disfrutar de esa situación novedosa, que seremos capaces, con una buena formación, preparación y dedicación. Esto nos permitirá estar en condiciones de tomar decisiones, supone aprender a confiar y saber que somos capaces de arrastrar nuestra vida. Se trata de saber que se equivocan a veces a partir de límites claros para saber cuándo es necesario y conveniente ceder algo en interés de la organización. Constituyendo esto la innovación que es la más elevada forma de participación tomando decisiones; porque se asume el riesgo y la responsabilidad que conlleva, además de contar con mucha más información del contexto, brindando mayor importancia al pensamiento creativo y al conocimiento necesarios para actuar cada vez en forma más consistente y comprometidos.

6. Herramientas para la Toma de Decisiones Efectivas

Existe toda una gama de herramientas y técnicas que nos pueden ayudar a resolver problemas y a tomar decisiones. Según el problema que nos ocupe, así elegiremos la herramienta adecuada. En el terreno de la toma de decisiones, por algo se llama "intuición", las herramientas no deben constituir una camisa de fuerza que nos constriña en nuestro quehacer. A pesar de los avances en computación y en técnicas, sigue siendo crucial el papel del experto en la toma efectiva de decisiones.

Algunas herramientas de ayuda para la toma de decisiones difíciles son: (a) La toma de decisiones por elección secuencial, que consiste en tomar una serie de decisiones pequeñas e independientes, una después de la otra. (b) La escala Likert, que constituye una especie de escala que mide desde levemente a muy a favor, hasta muy levemente y muy en contra. Supone que, una vez establecida la escala, sólo es necesario acceder a la memoria, no a la imaginación, y el tiempo de contestación es más corto. (c) La toma de decisiones mediante tormenta de ideas se basa en la idea de que cuanto mayor sea el número de ideas aportadas, mayor será la probabilidad de encontrar soluciones excelentes. Así, la "tormenta" significa un torbellino de ideas interrelacionadas y originales. (d) La matriz de decisiones es una herramienta utilizada para simular varias, a menudo hipotéticas, condiciones diferentes de decisión o resultados que racionalizan un conjunto específico de reglas predefinidas para la toma de decisiones. (e) El diagrama Pareto también puede ser una herramienta valiosa a la hora de tomar decisiones mediante la identificación de los elementos más significativos de un problema.

7. Prácticas de Mindfulness y Gestión Emocional

5.3 Mindfulness y Gestión Emocional Una posibilidad para desarrollar la inteligencia emocional y atender a la propia gestión emocional es el entrenamiento en las prácticas de mindfulness. El mindfulness consiste en la atención intencional a estímulos externos o internos, desactivando la rumiación cognitiva. En este sentido, si estamos concentrados en una tarea determinada y de repente nos asalta cualquier emoción, nuestra concentración se volverá difusa al ser atraída por la emoción que se ha presentado. Es decir, ante un estado de mindfulness, la tendencia es centrarnos en aspectos concretos que estamos realizando, pero con la irrupción de la emoción, nuestra atención se descentra, volviéndose difusa. Consecuentemente, volveremos a reaccionar de diferente forma a cómo lo hacemos en dicho estado. La reducción de la rumiación y el incremento de la atención en el aquí y ahora, junto a una actitud de aceptación, podría potenciar la toma de decisiones más sopesadas y ajustadas a la realidad. A través del entrenamiento en aplicaciones de mindfulness o similar sobre la mente y la emoción, se puede llegar a una cierta confianza en las emociones, a la comprensión de las mismas, a una mejora del estado anímico, y a poder observar la experiencia mental y emocional con una distancia más amplia, lo que permite un control mejor sobre las emociones, tolerando la incomodidad emocional. Paralelamente, esto supone mayor apertura a diversas formas de ejecutar la toma de decisiones, reducción del sufrimiento evitable y, por supuesto, mejora en la toma de decisiones. Por tanto, entrenarse mediante el mindfulness supone una mayor claridad mental y gestión eficaz de las emociones. Determinadas técnicas de entrenamiento podrían modular la intensidad de ciertas emociones una vez iniciado el proceso de toma de decisiones.

8. Comunicación Asertiva en el Proceso de Toma de Decisiones

Finalmente, otro aspecto que ayuda a superar el miedo a tomar decisiones difíciles como líder es el increíble poder de la comunicación asertiva en el proceso que estamos siguiendo. Si te encuentras al principio del caso y estás recopilando datos para formarte una opinión, practica la escucha activa, porque entenderás el porqué de las cosas. Y si llegaste al caso para impartir la decisión que sueles transmitir a través de una reunión, permite a los demás expresar su opinión, valora sus preocupaciones y propuestas, y nombra las quejas por ellos, cerrando cualquier consenso. Al contrario, si eres el líder portavoz que va a dar a conocer la contramedida adoptada, infórmate y trata de transmitir tu decisión o sugerencias de mejora de manera abierta, honesta y sin ser violento. Si no dejamos claro cómo debe llevarse el proceso transaccional, las probabilidades de sufrir en el corto, medio o largo plazo serán mayores. La comunicación asertiva y el buen clima creado en torno al problema facilitarán la futura toma de decisiones difíciles como líder, minimizando nuevamente la incertidumbre. No obstante, sabemos que tomar decisiones difíciles siempre generará cierta polémica, controversia o malestar. La buena noticia es que si has realizado un análisis riguroso, te has formado un juicio sólido y has logrado un buen compromiso seguro de éxito con tu liderazgo de decisiones.

9. Delegación y Distribución de Responsabilidades

De mayor responsabilidad. Esto es clave para liberar la capacidad de liderazgo individual y, en consecuencia, liberar la del equipo en su totalidad. Yo no me puedo imaginar a un directivo eficaz que no se apoye en su equipo para que sea su eficaz asistente personal, al menos en alguna faceta de su responsabilidad. Pide a tu equipo que te asesore; escucha todos los puntos de vista antes de decidir si te atreves a delegar en tu equipo. No hagas parte del negocio que ellos puedan hacer, sino toda la parte que tú no puedes hacer y, a cambio de ello, esfuerza apoyo constante. Este es, sin duda, uno de los elementos clave que diferencian los equipos de alta productividad de los de baja. Normalmente, en el segundo equipo encontramos un líder que predica con el ejemplo del esfuerzo y el trabajo aplicado, pero solamente el suyo. Se encuentra profundamente inmerso en la vorágine diaria, ayudando en las tareas de su equipo, pero todos ven que tiene poca disponibilidad para cómo proporcionar ese

Criterios generales para la delegación de responsabilidades. El criterio de la persona seleccionada. Como líder, debes observar que la persona que ha sido elegida para esa tarea debe tener los medios para realizarla de manera eficiente. Debe ser competente, pero también esta persona debe tener los recursos suficientes para esquivar los imprevistos de la operación que estás eligiendo no hacer. Si, en vez de ser competente, tu colega es incompetente, por mucho que controles la tarea y la persona, te traerá problemas. El criterio de la delegación de la responsabilidad no se basa en un “o delegas todo o te cargas con todo”. El líder toma decisiones estimando el valor de delegar en sus colaboradores, incorporando el principio de autoridad y necesidad para ello, que no otro es que las responsabilidades finalmente descanse sobre la persona más conveniente y capacitada.

10. Estrategias para Afrontar el Fracaso y Aprender de las Decisiones Erróneas

Se dice que Steve Jobs fracasó al ser destituido del cargo en el que él mismo se encumbró. ¿O fracasó Michael Jordan cuando su equipo no ganó? Novak Djokovic ha realizado su mejor temporada cuando se esperaba una decaída. Al Pacino, con lo duro que fue su gran éxito y la carrera de Nino Rota, quedó eclipsado por la victoria de Fellini. El concepto de éxito y fracaso es aleatorio y cuestionable. Lo importante es aprender de esas situaciones erróneas y evitar suposiciones y expectativas sobre las experiencias nuevas hasta que no las vivenciemos. La importancia reside en lo que podemos extraer de ellas y trasladar el aprendizaje a otros ámbitos de nuestra vida personal y laboral. Estrategias para afrontar el fracaso y aprender de las decisiones erróneas. No existe nadie en este mundo que no haya experimentado el fracaso de alguna forma u otra. El fracaso duele, a veces incluso paraliza. Sin embargo, el mayor error que puedes cometer es paralizarte. Distínguelo del momento en el que te encuentras para poder aprender, crecer y volver a intentarlo. Por si en algún momento lo necesitas, aquí te dejo un poderoso conjunto de estrategias que te ayudarán a enfrentarte a la situación y aprender de ella. Cada error que cometes te permite obtener grandes enseñanzas que te facilitarán la toma de decisiones en próximas ocasiones. Identifica qué es lo que estás haciendo mal para poder realizar los cambios que te lleven a obtener un resultado más apetecido. Sin embargo, a la hora de analizar las consecuencias, mantén siempre una actitud positiva, enfoca el error como una oportunidad para mejorar. Partiendo de esa base, podrás ser un líder mucho más inspirador para tus equipos, dado que estos verán que el fracaso no está estigmatizado como una derrota, sino como una oportunidad para alcanzar el éxito.

11. Ética y Valores en la Toma de Decisiones Difíciles

Los valores todavía son fundamentales, independientemente del desarrollo del modelo normativo. Es verdad que parecen confusos en muchas ocasiones, porque cambian rápidamente en función del entorno y del comportamiento de los sujetos. Así, podemos estar hablando de ética en las empresas, y que en realidad no haya detrás una auténtica preocupación o un auténtico compromiso con ella. Sin embargo, para nuestro modelo es importante consensuar una serie de pautas morales necesarias para el buen desarrollo del modelo personal. Es evidente que las situaciones límites descritas con anterioridad obligan a justificar nuestras conductas, ya que es imposible vivir anímicamente con la angustia de que lo que estoy haciendo carece de sentido para mí. La ética emerge en estos momentos como vía de pacificación. En el período precontemplativo, de acuerdo con esta idea, el individuo vive sin preocuparse demasiado por ser o no ser ético, pero si le preguntásemos si le parece importante que las personas sean honestas, humildes, optimistas, pacíficas, trabajadoras y amorosas, es probable que no dude, a pesar de los cambios y matizaciones que esto implica, de la trascendencia y belleza de este ideal ético; no obstante, de ahí a admitirse a sí mismo en un camino que le lleve a vivir de esta manera, suele mediar un trecho.

12. Creación de un Plan de Acción Personalizado

Después de recoger los resultados, crea tu plan de acción. Este paso es el principio de “La Rueda de la Vida Laboral”, un plan personalizado de acción como líder de cinco pasos a seguir que te ayudará a llegar a los latidos de tu círculo vital laboral. Las etapas a seguir son:

1. Elige las áreas de vitalidad: Elige las que mejor describan tus áreas de vitalidad laboral. 2. Valoración de las áreas de vitalidad: Repasa cada área de vitalidad laboral y dales una puntuación del 1 al 10, siendo 10 el valor si estás plenamente satisfecho con esa parte de tu vida laboral. Sin miedo por la puntuación, tus razones y justificación expondrás lo que estás buscando. 3. Reflexión: Reflexiona sobre tus datos haciendo claramente un resumen de tu situación actual. 4. Creación del plan de acción personalizado: Detalla claramente cuáles son los pasos a dar para mejorar tus latidos bajos de vitalidad. Establece claramente los objetivos, plazos de tiempo y forma de seguimiento personalizado del plan. Cuida de revisarlo habitualmente para hacer las oportunas correcciones y ver si la rueda funciona.

Elige un momento tranquilo y vacía tu mente de todo lo que puedas. Reflexiona sobre tus resultados para encontrar las respuestas. ¡Disfruta con el ejercicio! Puedes, una vez completadas estas 12 etapas, responder a las preguntas de reflexión/autoevaluación sobre el miedo a tomar decisiones. Te ayudarán a ver qué pasos quedan en tu Rueda de la Vida Laboral sobre este aspecto y hacia qué lado van.